Hay cosas que simplemente no se olvidan, por ejemplo de cuanto detestaba las legumbres cuando chica y sobretodo los garbanzos, era casi un suplicio para mi en esos entonces. Y llega ser impresionante cómo puede ir cambiando los gustos o cómo la vida te enseña a mejorar el paladar. Actualmente en mi casa se come al menos dos veces a la semana algún tipo de legumbres, preparados como guiso, ensaladas , puré, etc. En mi último viaje a Chile tenía muy claro que había un libro que tenía que comprar, «Hecho en Chile» de Juan Pablo Mellado. Durante el viaje lo hojeé varias veces, viendo los detalles y de cómo dio con cada receta, y sin dudar sabía que tenía que preparar estos garbanzos con ostiones. Es que no se imaginan la mezcla de sabores tan exquisitos de un platillo tan sencillo. Este conocido chef chileno, quien se ha destacado por difundir nuestra cocina chilena, ahora nos deleita con un libro que vale la pena tener ya que hace una recopilación de lo que es la gastronomía chilena de nuestros hogares, y para quienes vivimos lejos de Chile, esto es un tesoro. Además que me inspira por el hecho que en este blog siempre de un modo u otro he ido tratando de difundir la cocina chilena para el extranjero. Me quedó pendiente visitar su Fuente de Soda Las Cabras, que sin dudas en mi próximo viaje lo haré.
































































